No descubrimos nada si decimos que la variable “familia” tiene un efecto indudable
en el éxito escolar, es asunto sabido desde hace tiempo y algo se ha hablado en
anteriores artículos de este blog al respecto. La pretensión de las próximas
entregas es contribuir con datos procedentes de la investigación académica a
perfilar mejor o más claramente cómo opera y en qué medida.
Aunque sea
algo reiterativo, conviene decir que la mayoría de las investigaciones sobre
rendimiento o éxito escolar se basan en exámenes escritos sobre áreas o
materias que permiten cuantificar los resultados con facilidad (Matemáticas,
Ciencias Naturales, Lengua, etc.), olvidando aquellos otros aspectos formativos
y curriculares comprendidos en los propósitos educativos relativos a al pleno
desarrollo de la personalidad del alumnado
tales como, respeto de derechos y libertades de los demás, el ejercicio de la
convivencia, el juicio moral, el ejercicio democrático, etc., por lo que, de
entrada, habría que considerar el éxito así considerado como algo parcial.